Saltear al contenido principal

2015. Marcela Fabiana Martínez de la Delegación Permanente de la Seccional Córdoba, nació en Córdoba en el antiguo barrio Observatorio en una familia clase media trabajadora.

Siempre es difícil saber cómo nace una vocación inclinada al servicio social y la solidaridad hacia el prójimo pero en el caso de Marcela, quizás se puede ubicar en su infancia. Entonces, cuando algún amiguito no podía hacer su viaje de estudio, con el apoyo de su papá, hacían rifas para conseguir el dinero porque ella no podía comprender “que un niño no tuviera las mismas posibilidades que otro”.

Marcela estudió diseño de indumentaria en la Universidad de Córdoba y se instaló un tiempo en Buenos Aires para realizar su tesis. Siete años después, volvió a su Córdoba donde la esperaba su verdadero destino: a los 29 años comenzó a trabajar en un albergue para niños de la Provincia de Córdoba como camarera y pasó por los sesenta y nueve colegios de los establecimientos de la empresa que proveía comida a niños carenciados.

Durante toda esa etapa fue descubriendo por un lado su profundo amor y solidaridad con los niños, “mi enfermedad, lupus, me negó hijos pero mi trabajo me los devolvió” -recuerda Marcela. Por esa misma enfermedad se fue acercando a nuestra organización sindical, donde encontró ayuda y contención.

Entró en contacto con nuestra familia de la UTHGRA de la seccional Córdoba , comenzó a interesarse por la actividad y además se dedicó a interiorizarse sobre : qué es, cómo funciona y en cuanto favorece a los trabajadores la existencia del Sindicato.

En el 2000 fue electa Delegada Sindical representando a las camareras de los sesenta y nueve colegios de la empresa de Pueyrredón SA, que proveía comida a los establecimientos escolares donde ella se había desempeñado durante estos años.

En el 2002 se sumó como miembro de la Comisión Ejecutiva en la Secretaría de Asistencia Social de la seccional Córdoba, cargo que el que se desempeña hasta la actualidad.

Vivió intensamente el avance laboral que significó el cupo sindical femenino, ley promulgada por nuestra compañera Graciela Camaño y se integró al IPLIDO, desde donde pudo plasmar sus sueños solidarios y trabajar en el fortalecimientos de las familias de nuestros compañeros.

Cuando fue convocada por el consejo Provincial de la Mujer en el 2005, al primer Encuentro de Mujeres, donde habló de su experiencia como mujer sindical, luego de agradecer, Marcela definió la política de una forma sencilla y contundente: “un modo de facilitar algo en la vida de la gente”.

Este Ideal lo encarna desde el IPLIDO cotidianamente.

Por su trayectoria comprometida con el prójimo, por su historia de trabajo (que no pudo detener ni siquiera una grave enfermedad) el IPLIDO de la UTHGRA y nuestra gran familia Hotelero Gastronómica quiere reconocer en Marcela, los valores del esfuerzo, la solidaridad, el compromiso hacia los demás y su integridad humana que la hacen merecedora del premio “Mujer Trabajadora”, edición 2015 , ejemplo a replicar por todas nosotras.

Muchas gracias Marcela.

Volver arriba