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2016. Romina Beatriz Rodríguez nació en 1975 en la ciudad de Buenos Aires, pero creció en Ciudadela, en un hogar humilde de personas muy trabajadoras. A ella le tocó alternar el estudio con el trabajo, con el que de a poco fue ayudando al progreso de su familia y ganando su ansiada independencia. “Trabajar me dio dignidad, grandeza. Me dio seguridad y hasta felicidad”, afirma. “No sé qué hubiera sido de mí sin esta actividad”.

A sus 17 años comenzó como camarera en pizzerías y bingos de la costa; luego ingresó a una empresa en el barrio de Constitución de donde fue despedida por reclamar pagos adeudados y mejores condiciones laborales. Finalmente encontró su lugar en el Comedor del Hospital Eva Perón de General San Martín, donde se desempeña hasta hoy, siendo Delegada desde hace 5 años.

De joven soñaba con tener una hermosa familia, con hijos que pudieran estudiar , llegar a ser profesionales, y Dios le concedió ese deseo. Es mamá de Berenice, estudiante de Derecho; de Candela, que estudia Nutrición; y de Gonzalo, que cursa cuarto año en una Escuela Técnica.

Pero su vida no fue ni es fácil. El fantasma de la violencia deambuló por su hogar hasta que ella decidió ponerle fin. En ese sentido, agradece a su organización sindical de la Seccional San Martín la posibilidad de concurrir a las reuniones de Políticas de Género del Municipio -con el cual se trabaja articuladamente-, lo cual la fortaleció en lo personal y le permitió ayudar a otras mujeres víctimas de violencia que concurren al hospital. También siente una profunda gratitud por todos los cursos de capacitación que recibió ya que -siente- le “abrieron la cabeza”.

Hubo momentos en los que Romina sintió no tener más fuerzas, pero el amor por sus hijos y algo dentro suyo la impulsaron a seguir adelante. Nuestra compañera ha demostrado siempre un gran sentido de la justicia, para ella y para con sus compañeros.

Hoy, a sus 41 años, se siente una mujer feliz y con energías para superar todo aquello que le presente la vida.

A sus compañeras les da un humilde consejo: “Capacítense, aprendan sobre la Ley de Contrato de Trabajo y sobre nuestro convenio… Infórmense sobre todo aquello que les sirva para defenderse a ustedes mismas y a sus familias, que son siempre lo más importante que poseemos”.

Romina: esta distinción es por tu lucha, por enriquecer nuestro sindicato con tu permanente actitud constructiva hacia la vida. Vaya de parte de nuestra organización sindical el más sentido agradecimiento por el ejemplo que nos das cada día. Muchas gracias.

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