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2016. “Trabajar es lo que más me gusta”, asegura Eliana Emilce Palavecino, nacida hace 32 años en San Francisco Solano. Su infancia no fue sencilla. Sus padres, separados, se ganaban la vida como podían, cada uno por su lado, y apenas si lograban mantener a sus hijos.

En ocasiones, Eliana quedaba al cuidado de sus tías y por todo esto, más de una vez, se sintió a la deriva.

Fue en ese contexto de necesidad que, a los 14 años, comenzó a trabajar como camarera en el camping de una entidad bancaria. Después ingresó al buffet del Banco Provincia y luego al comedor de Cabaña Las Lilas. La pasión de esta mujer, que de pequeña soñaba con ser médica, siempre fue el contacto con las personas y actuar por las necesidades del prójimo.

Pese al cansancio de algunas jornadas, y las dificultades del camino, nunca bajó los brazos. Por eso, aunque el trabajo le dejara poco tiempo, se propuso completar sus estudios secundarios y lo logró.

A sus 21 años, la estabilidad llegó de la mano de su empleo en el Bingo Lavalle donde conoció a su marido Daniel y fue elegida delegada sindical.

Después de mucho sacrificio, Eliana se sintió verdaderamente feliz, rodeada de gente querida, contenida por su organización sindical y luchando por los derechos de trabajadores como ella.

Sí: a sus 32 años logró al fin esa seguridad y cuidado que le faltaron de niña.

Hoy el bingo en el que trabajaba, como varios otros en la ciudad, fue cerrado, dejando a Eliana y a 130 compañeros gastronómicos sin empleo. Sus incondicionales compañeras y compañeros ya no forman parte de su día a día, y su destino laboral se desdibujó de repente. Pero ella no flaquea y lo vive como un nuevo desafío, porque a la fuerza la encuentra dentro de sí. Si algo aprendió esta gran mujer a lo largo de su vida es que “Hay que luchar siempre, ir para adelante y jamás bajar los brazos”.

Eliana, por tu camino recorrido como trabajadora gastronómica, en donde el trabajo fue una constante; por ser un ejemplo de auto-superación y por tu solidaridad con todas tus compañeras y compañeros, vaya este premio que simboliza nuestra más profunda admiración. Muchas gracias.

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